Conoce más de nosotros en este link existen otros ritmos ademas de la salsa Conoce las personalidades de la salsa En esta seccion podras compartir y conocer opiniones acerca de la SALSA CASINO contactanos a traves de este link Conoce oros sitios que comparten la ficion por la SALSA CASINO Comparte con nosotros tu opinión o cualquier comentario
información acerca de la academia
 

JAZZ LATINO
PLENA
CHANGUI
EL GUAGUANCÓ

SAMBA
EL REGGAETON
EL MAMBO

EL JAZZ

SOUL

CUMBIA

LA TIMBA CUBANA
SON MONTUNO
HISTORIA DE LA BACHATA
BOMBA
El BOOGALOO
DANZA DEL VIENTRE
BAILE DE SALÓN
HISTORIA DEL DANZON
EL TANGO

 

LA TIMBA CUBANA Y SUS ANTECEDENTES

Tiempos difíciles, áridos, esperaban a la música bailable cubana. En 1968 todos los night clubs y salones de baile fueron cerrados al menos un año, y muchos jamás volvieron a abrir sus puertas, con lo cual se dislocó la escena musical durante casi dos décadas. Pero incluso en los peores momentos, 1968, comenzaba a sonar algo nuevo: era la charanga de Elio Revé con su entonces casi desconocido arreglista Juan Formell, ex-bajista de Juanito Márquez.

En 1969 Juan Formell organiza los Van Van y con el percusionista Changuito (José Luis Quintana) y el ritmo songo obtuvieron inmediata popularidad a través de discos, radio, televisión y los pocos espacios para el baile que sobrevivían. Partiendo del formato tradicional de la charanga, el innovador Formell no cesó de experimentar: empleó guitarra eléctrica, dúo de flautas y finalmente añadió una sección de trombones, mientras la sección rítmica pasaba por cambios similares con las innovaciones de Changuito. Pero tal como en el pasado, ésta y otras orquestas de los 70 tendrían problemas con algunos textos de sus números, censurados en ocasiones por funcionarios de los medios de comunicación. Otras orquestas que brillaron en esa árida década fueron Irakere, Ritmo Oriental, Karachi y la Original de Manzanillo, todas con formatos y estilos bien diferentes.

En 1973 surgió Irakere, otra de las.bandas que revitalizaron la escena musical cubana, dirigida por el pianista Chucho Valdés. Irakere fue capaz de tocar con igual maestría el jazz-latino, jazz-rock y música bailable cubana, empleando una "línea del frente" de dos trompetas y dos saxos que serviría de modelo a muchas de las agrupaciones surgidas en los 80 y los 90, la "década de la timba”. Contando con grandes solistas de jazz, Irakere también contribuyó al auge del songo, y amplió el ámbito de la percusión al incorporar los tambores batá y los güiros chekeré, antes presentes sólo en ceremonias religiosas, en algunos shows de cabarets o en el contexto sinfónico de la vanguardia afrocubanista. Fue gracias al trabajo de Oscar Valdés hijo que entraron a formar parte de la corriente central de la música bailable cubana.

Van Van e Irakere -sin desconocer a las otras agrupaciones citadas- se mantuvieron al frente de la música bailable cubana por dos décadas, ganando al mismo tiempo reconocimiento internacional, tan importante en cualquier país y mucho más en Cuba, donde casi nadie ha sido "profeta". Esto ocurrió además en los momentos en que la salsa de Nueva York y el Caribe alcanzaba su máximo esplendor y éxito, para desazón de los veteranos músicos cubanos de los "fabulosos años 50" y de los medios burocráticos musicales (o antimusicales) de la Isla. Pero si su reacción contra la salsa fue extremista y negativa, los más jóvenes músicos cubanos reaccionaron positivamente e intercambiaban ideas y experiencias con los salseros caribeños o "neoyorricans" durante sus giras por Europa y América Latina.

Varias nuevas orquestas captaron la atención del público en los ochenta, principalmente Son 14, dirigida por Adalberto Álvarez, quien cosechó varios éxitos nacionales y complació todos los gustos al combinar el son tradicional con arreglos y conceptos más contemporáneos. Esta última línea la siguió su director con su próxima agrupación: Adalberto y su Son. En resumen podría afirmarse que tres orquestas con formatos, sonoridades y conceptos diferentes -Van Van, Irakere y Son 14- crearon las bases de lo que sería en los noventa un nuevo boom nacional e internacional de música bailable: LA TIMBA.

La nueva timba se inició cuando José Luis Cortés (El Tosco), luego de tocar con Van Van y con Irakere -flauta y saxo- formó su propia agrupación, a la que concurrieron otros integrantes de Irakere: N.G. La Banda , que manifestó su primacía con el orden: "la banda que manda". Fieros pasajes de los metales, arreglos elaborados imprecisos del propio Cortés (tanto en su primera etapa como después), patrones rítmicos derivados de la rumba y la música yoruba de la santería (las dos fuentes afrocubanas más discriminadas), además de unos textos "rastreados" en un contexto de "llamado y respuesta" (solista y coro), son algunos de los rasgos principales de la banda y, en términos generales, de la timba.

Además de NG, están la Charanga Habanera, dirigida por David Calzado, Manolín, el autonombrado y polémico Médico de la Salsa, así como Paulito Fernández (y su Élite), Issac Delgado, ex cantante de NG, con una banda y estilo más relajado que se acerca a la salsa romántica y erótica de Nueva York y el Caribe. Pero hay muchas otras bandas que arrastran al público, y ahí están Dan Den, Pachito Alonso y sus Kini Kini, Yumurí y sus Hermanos, Klimax y... elija usted. Y ahí está Adalberto y siempre los Van Van.

Pero en líneas generales, si hay algo que pueda revitalizar (ya lo está haciendo) la debilitada escena internacional de la salsa y la música latina y caribeña, la palabra clave no es otra que timba.

 

     
Reconocemos públicamente que algunos artículos e imágenes que figuran en este web site, son extraídos de fuentes externas a nuestra empresa.
Así mismo hacemos saber a los autores de éstas, que no estén de acuerdo en aparecer en esta pagina, pueden comunicarlo haciendo click aqui
Salsa Casino Maracaibo © 2006 - Todos los Derechos Reservados.